DE QUINTA DE TILCOCO A ESPAÑA Y EL MUNDO

Enviado por Fernando Pérez Reyes el 23/01/2010 a las 12:05 AM

DRA. MERCEDES CORDERO

  

Corría el año 1949 en Quinta de Tilcoco  (34º22' S y 71º02' 0), nací en el fundo El Carrizal. Hija de Herminio y de María. Trascurridos unos años mi familia decide trasladarse a la ciudad de Rancagua donde conozco una sala de hospital al sufrir una enfermedad que me obliga a ser ingresada. Recuerdo algunas imágenes fugaces como las del Dr. Coppo que me asistía y quién me dejó una la huella indeleble por su humanidad y su trato. También guardo los recuerdos de mi madre que junto a Doña Ana Fuentes (amiga de la familia) puntualmente me visitaban inundándome la sala de globos de todas formas y colores.
A mi corta edad  teniendo apenas unos cinco años, guardo hermosos recuerdos de la Familia Cáceres Ruiz , especialmente Doña Edulia y sus Hijos Pedro, Agustín Ana, Eduardo y Manuel , que en Navidades eran los primeros en hacer de viejitos pascueros dejándonos debajo de la almohada los regalos que encandilaban mis ojos y de mis hermanas.

 


A los 6 años inicié mis estudios en la Escuela Superior de Niñas Nº2 ,situada en la calle Ocarrol entre Alcázar y Estado, donde tuve como profesoras a las señoras Elfrida Pino, Elsa Laureda, Luisa Andrade, Laura Figueroa sin dejar de mencionar a la Sra. Ana Henríquez ,  con gratitud por su esmerado interés  y desvelo en el seguimiento de mis estudios .

Así mismo guardo entrañables recuerdos de mis compañeras de la niñez, Bernarda P. Ana V. Mercedes Rojas, Rosa y Margarita S. etc.
Con 9 años sufrí una Neumonía que me obligó a guardar cama, en cuya ocasión fui asistida por el Dr. Nicolás Diaz. A partir de ésa experiencia tomé la decisión de ser médico y ya no cejé en el empeño de hacerlo realidad. Sin embargo mis padres decidieron que haría una carrera corta. Me matricularon en la Escuela Técnica Femenina de Rancagua, situada en la calle Bueras con Independencia al lado del Banco Chile. A pesar de que en éste establecimiento me sentía plenamente integrado, me faltaba algo.

 


No sabía como podía conseguir estudiar medicina, ya que con estudios técnicos, sólo conseguiría hacer carreras técnicas. Fue así como tuve la oportunidad de conocer a un estudiante del liceo llamado Carlos Bascuñan, quien me orientó en el camino correcto, cómo hacerlo. Le estaré siempre eternamente
agradecida.



También en esa época tuve la oportunidad de rodearme de amistades con quienes paseaba por Independencia y la Plaza y a quienes le guardo un profundo cariño: Isabel Arévalo Valdés, Pilar M., Liliana D.,Olivia O.Iris M., Honoria N.,Laura S. Amada A ... como también a las profesoras que infundieron en ésta alumna valores inapreciables que conformaron mi personalidad para enfrentar la vida con valor ante las adversidades que nadie predecía y que desde entonces he sabido sortear con éxito ,ya que cuando se está lejos de la tierra y  rodeado de mucha gente, hay  ocasiones en que una debe tomar decisiones que pueden marcar tu futuro. A esto ayudaron los sabios consejos de mis profesoras la Srta. María Drogett, Sr. Aníbal González, Sra. Clarisa Toledo de B. Sra. Fresia, (Inspectora General), Sra. Alicia Pozo... que fueron cruciales en los momentos de flaqueza y que me dieron la fuerza suficiente para seguir adelante con mis
estudios.

Al mismo tiempo  que estudiaba,  participaba  recibiendo clases de baile folklórico en la Escuela de Cultura Artística de Rancagua.  Actuando en ocasiones señaladas como en ocasión de la visita a la ciudad del General francés Charles de Gaulle, donde integré el conjunto que presentaba los bailes nacionales el día 23 de Noviembre de 1965 en el estadio Braden de Rancagua,Una vez terminado mis estudios de enseñanza secundaria, a propuesta de mis
padres , me matriculé en la Universidad Técnica del Estado (sub-sede de Rancagua) en la carrera de Control de Calidad, donde tuve como compañeras y amigas a Aurora V., Debora A. Humilde C. L. Gárate, sin olvidar a mi amigo Nacho Orellana  excelente persona, al igual que su familia a quienes recuerdo y quiero. Igualmente guardo estupendos recuerdos de gente tan buena como los hermanos Cornejo, Abelardo M. Gabriel K. Angélica R. Sin dejar de lado a mi familia, a mis primas, con quiénes pase unas buenas tardes de cine  en aquellos fríos días  de invierno, muy especialmente a mis padres, mi hermana Rosa, que ya no está entre nosotros, quién siempre me dió fuerzas con sus deseos de que viajara y conociera mucho.Son tantas las personas que de una y otra manera me han animado a continuar que aunque estén presentes en mi mente, es imposible en este momento citarlas a todas, quedan la familia Huaiquiao, Katz, Saá, Leyton Arévalo, Orellana, de mi amiga Maria Toro, de Norma R. entonces me llegó la oportunidad de hacer realidad mi sueño de estudiar medicina consagrándome a ello durante 11 años ininterrumpidos de mi vida, al
mismo tiempo que trabajaba durante media jornada, obteniendo el título de Doctora en Medicina y Cirugía.

Me he dedicado por completo a desarrollar mi profesión allí donde las circunstancias lo han requerido. Así he tenido la oportunidad de tratar a pacientes de lugares tan diferentes como Mozambique, Etiopía, Angola, países árabes, Centroamérica, Europa etc. Lo que me ha permitido al mismo tiempo conocer Cuba, Estados Unidos, Perú, Alemania, Austria, Suiza, Francia,Holanda, Portugal, Marruecos, Senegal etc. y empaparme de otras culturas tanto personal como profesionalmente. 
         
Más tarde la vida ha puesto en mi al Sr. Luis Ávila Díaz, dentista de profesión, con el que me comprometí en matrimonio un 29 de Diciembre de 1979 y con quien tuve el hijo que ha venido a completar mi vida.

Actualmente me encuentro trabajando como médico en el barco de sanidad marítima " Juan de la Cosa." Perteneciente al Instituto Social de la Marina del Ministerio de Trabajo y asuntos Sociales de España.

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