Por: Truls

Dicen que la primera vez nunca se olvida y es así de cierto, como también es cierto aquello de que la primera duele y hasta puede uno llorar, pero después las que vienen pasan más piola, y uno sabe lo que hay que hacer. En mi caso fue de día, no me acuerdo de la edad que tenía en esa época, llegué a mi trabajo como todos los días, algo intuía, había un ambiente medio denso, me senté en el escritorio y me llamó mi jefe.
Me dijo: - “Aprovechando que estamos solos y
no ha llegado nadie te quiero decir una cosa...”
Y ahí comenzó todo… Él hizo que me sentara en la silla que usaba para las reuniones, me miró fijamente a los ojos, se subió las mangas de su camisa, se soltó un poco la corbata, se apoyó en su escritorio y… me retó de la manera más humillante y apestosa, como nunca nadie me retó en la vida y me dio a entender que la mugre de plata que me pagaría a fin de mes era suficiente como para gritar y humillar a un gusano como yo…Y agradece que no te despido weón y ahora ándate a trabajar y no te quiero ver si no es en tu mugre de escritorio.
Usted creía que le iba a hablar de mi primera experiencia sexual… No. Eso no se hace en una revista, ni menos a mi edad. Pero la primera vez que te retan en el trabajo no se olvida, marca un antes y un después. Cuando tu jefe termina de retarte por primera vez uno sale destrozado y del tamaño de un grillo, pensando en renunciar, en llorar, etc.
Se parece a perder la virginidad, te marca, para bien o para mal. Puede ser algo que se recuerde con pena o con alegría, con orgullo o con vergüenza, no sé cual fue su caso. Ese hombre o esa mujer no se olvidan nunca.
Pero sabe algo…esa pena del primer reto en la pega siempre se pasa y usted finalmente terminará riéndose de la situación y quizá cuando pasen los años usted dirá: y por qué no mandé a lavarse el culo a ese viejo de mierda!!! Bueno para bien o para mal el primer reto nos deja algo, algo que la segunda vez me pillo mucho más preparado y de la tercera pa delante se pierde la cuenta y ahí se empieza a olvidar uno de casi todas las veces que lo retaron… solo se acuerda de la última y muy eventualmente de alguna buena… Se da cuenta ¿? En realidad entre el trabajo y el sexo hay varias similitudes.









similitudes ... sexo = trabajo y trabajo = cada quien ...
me gusto su artìculo, saludos!!!
-----------------
Un día después de la guerra me tomaras entre tus brazos y me harás el amor, si es que después de la guerra te quedan brazos y si a mi todavía me queda amor.